OSTEOPOROSIS
Diagnostico Osteoporosis
Generalmente esta la osteoporosis no se detecta hasta que aparecen síntomas clínicos claros, como la reducción de la estatura y las fracturas. Estas se producen normalmente en las vértebras torácicas y lumbares, el cuello, el fémur y el radio distal.
Al tratarse de una enfermedad asintomática, hasta la presentación de sus complicaciones óseas es necesario un diagnóstico precoz, que viene inducido por la historia clínica, con análisis de factores genéticos, nutricionales, ambientales y factores de riesgo, así como la determinación de marcadores bioquímicos de edad ósea y la medida del contenido mineral óseo mediante densitometría.
En primer lugar es necesaria una exploración física que debe incluir una medición de la talla para detectar su pérdida. También son útiles las radiografías del perfil de la columna lumbar y dorsal para descartar la presencia de fracturas vertebrales. Para detectar la osteoporosis antes de que se manifiesten los síntomas se puede medir la densidad de los minerales óseos (Densidad Mineral Osea/DMO) a través de una densitometría.
Actualmente, las dos formas más sencillas de diagnosticar esta enfermedad son:
1º) por medio de una densitometría radiológica de doble energía (DEXA) de la columna lumbar y de la cadera, que cuantifica el contenido mineral por unidad de área; de este modo se obtiene la densidad mineral ósea (BMD) en g. cm2, referida al área de proyección; y
2º) por medio de una tomografía axial computerizada (TAC) que aporta una densidad volumétrica en g. m3.
En 1994, un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud propuso como criterio densitométrico para el diagnóstico de la osteoporosis en población femenina aquellos valores de contenido mineral o de densidad mineral ósea que se sitúen por debajo de -2.5 desviaciones estándar de la media de mujeres jóvenes sanas (pico de masa ósea).
El diagnóstico de osteoporosis a menudo puede pasar inadvertido si no se piensa en ella, debido al comienzo tan insidioso que tiene y a la falta de sensibilidad de los métodos diagnósticos convencionales. La desmineralización ósea no se detecta, hasta que no se pierda al menos un 30% de la densidad mineral ósea.
La fractura es la consecuencia de la osteoporosis. Debemos pensar en ella para poderla diagnosticar, pero sería muy interesante que pudiéramos predecir su aparición, y esto es muy difícil de conseguir, porque hay diferentes masas óseas, en función de los factores mecánicos que concurran en el individuo.
Con métodos no invasivos, como densitometrías por medio de ultrasonidos, se pueden hacer mediciones en pacientes que tengan un cierto riesgo de sufrir osteoporosis, y ante la duda se debe practicar una densitometría por absorciometría dual de rayos X para confirmar la sospecha de osteopenia, una forma barata y no invasiva de predecir esta patología.
Los pacientes expuestos a tratamientos prolongados con glucocorticoides presentan una reducción de la densidad mineral del hueso, y el 30-50% de ellos sufren fracturas vertebrales. El grado de pérdida ósea está relacionado con la duración del tratamiento y la dosis utilizada. Pero probablemente no esté relacionada con el diagnóstico subyacente, la edad, ni el sexo del paciente. Los sujetos con osteoporosis inducida por glucocorticoides deben realizar controles periódicos de la densidad mineral ósea cuando están en tratamiento crónico corticoideo cada 6 o 12 meses.
Idealmente deberíamos tener una densitometría basal antes de iniciar el tratamiento, y después hacer un seguimiento cada 6 meses.
La utilización de marcadores bioquímicos de formación y resorción ósea representa un buen avance para el diagnóstico y tratamiento de la osteoporosis. Parece ser que unos valores altos de estos marcadores bioquímicos indican un alto remodelado óseo y están asociados a una disminución de la masa ósea.
Sirven también para predecir un ritmo acelerado de pérdida de masa ósea.
En la osteoporosis, la biopsia ósea puede ser útil para estudiar la arquitectura ósea y valorar la disminución en la interconexión trabecular o para evaluar el efecto de un tratamiento. De todas formas, la biopsia ósea tampoco es imprescindible para el diagnóstico de osteoporosis ya que se puede realizar mediante los otros métodos que hemos comentado.